Leer con ternura, gracias.

viernes, 13 de agosto de 2021

Mi alma arrancada de tu cuerpo

Mi alma arrancada de tu cuerpo

Te festeja cada mañana

Te busca en los ojos cansados

De la sombra que no te nombra

Mi alma arrancada de tu cuerpo

Te encuentra cada noche

No te busca en ojos ajenos

No te resucita

Mi alma arrancada de tu cuerpo

De tomar, de sumar

De escapar, de borrar

Mi alma

Arrancada. 

jueves, 5 de agosto de 2021

Su nombre

Su nombre ya no existe,
Quedó atrapado bajo las dunas, 
De aquella ciudad que visité a los 10 años, 
Su nombre ya no existe, 
No puedo darle un nombre, 
No quiero darle un nombre, 
Su nombre no existió, 
Su nombre tiene otro nombre, 
No quiero saber su nombre, 
Porque mi nombre no soporta el suyo,
Porque su nombre no soporta el mío, 
Porque tenemos el mismo nombre,
Porque teníamos el mismo nombre, 
Porque sabemos escondernos, 
Evitando nombrarnos, 
Tú nombre ya no es tuyo,
Se lo di a una planta que florece por las noches, 
Tu nombre ya no es tuyo, 
Porque ya no escucho tu nombre, 
Tu nombre ya no es tuyo, 
Porque ya no veo tu nombre, 
Tu nombre ya no es tuyo,
Tu nombre ya no es tuyo, 
Tu nombre ya no es tuyo, 
Tu nombre ya no es tuyo, 
Tú, nombre, 
Tú. 

martes, 11 de noviembre de 2014

De reinas, de peras y de veleros

 Me quito el sombrero, las orejas, el poco cabello que adorna mi cabeza frente a su presencia. Es un encanto, dicen.

 Se me pierden las palabras bajo la alfombra, busco con lupa, pero ya he perdido los ojos. Nunca me gustaron los ojos; dejo las palabras, busco letras, invento letras, miento letras, como letras.
 Doy una mascada al sol y se me quiebran los dientes, conservo uno, al que ahora quiero como se quiere a un hermano, por la noche le cuento historias antes de dormir y él a cambio promete dejarme descansar sin dolores.
 Me saco los zapatos y hago un listado de las cosas que he perdido este año; sí, la vergüenza, la dignidad, la elocuencia, la pureza, LAS GA-NAS-DE-PEN-SAR-EN-DIO-SES que empolvan el piso que me sostiene.

 Porque ahora pienso en naipes ingleses, en árboles de dos metros y en embarcaciones de mares muertos. Notifiquen a los gorriones sobre esto, díganles que ya no espero sus cantos, que me basta con imaginarlos y guardarlos donde guardo todo lo que no quiero recordar. Pero que por favor, me esperen ahí dentro cuando yo me vuelva olvido.

martes, 28 de enero de 2014

jueves, 10 de octubre de 2013

Insomnio

A las cuatro de la mañana te escuché llegar y marcharte.
Revisaste mis cajones y escribiste una nota que se perdió bajo la cama.
Me miraste por largo rato antes de salir; quise seguirte, pero mis pies no reaccionaron y mis llamados no se escucharon.
Busqué la nota bajo mi cama, pero bajo ella guardo todas tus notas y no supe entender si hoy me amaste o me odiaste.
Encendí la lámpara y miré un rato tu sombra, parecía divertida; intenté hablarle pero parecía no entenderme, le escribí una nota y entonces me dijo que debía irse, que ya era tarde. Ofrecí acompañarle hasta la esquina, pero desapareció mientras se despedía estrechando mi mano.
Volví a dormir.
Volviste a las seis a dejarme otra nota. Esta vez no la perdí, pero estaba en blanco.
Recordé los retratos que escribí de ti y leí cada uno de ellos , recordé que debía pintarte cada noche para no dejarte morir en el olvido.
Recordé que temo a la eternidad.
Ya es casi de día y debería dormir; si vuelves a las ocho, despídete después de dejar tu nota.

viernes, 12 de julio de 2013

Resurrección

 Fueron dos los que te vieron la tarde del 3 de agosto; tenías los ojos azules de tu madre y las uñas oxidadas de tu abuelo. Te vieron subir por las escaleras que llevaban hasta el techo más alto del pueblo. Te vieron.

 Te vieron cerrar los ojos y orar, te vieron abrirlos y gritar esas palabras que nadie nunca quiso escuchar. Te vieron correr y morder las paredes de los edificios viejos hasta quebrar tus dientes, los que tomaste de la casa de tu abuelo, los que oxidaron tus uñas y te borraron las cejas; vieron que lloraste un poco. Luego reíste al escuchar el canto de los grillos, porque yo sé que te recuerdan al cuento, ese que siempre pedías que tu madre leyera antes de dormir.

 Te vieron perderte detrás de los árboles, pero a la vez no te vieron. Te vieron acercarte a la casa que está pintada en las cartas que siempre rehusaste entregar.

 Fueron dos los que prendieron velas para verte de noche. Fueron dos los que te vieron, fueron dos.

 Pero sólo yo lo soñé.


sábado, 8 de diciembre de 2012

Morir a los XX

Morir de viejo, morir de cáncer, morir comiendo, morir corriendo, morir mordiendo, morir sabiendo, morir sonriendo, morir fingiendo, morir durmiendo, morir despierto, morir perdiendo, morir cosiendo, morir hambriento, morir lloviendo, morir pariendo, morir de noche, morir de madrugada, morir arrugado, morir saltando, morir buscando, morir armando, morir cortando, morir llamando, morir quemando, morir robando, morir bebiendo coca-cola, morir jugando, morir creando, morir orando, morir volando, morir excavando, morir dibujando, morir en pinturillo, morir navegando, morir en navidad, morir trabajando, morir tosiendo, morir cayendo, morir creciendo, morir callando, morir sentado, morir acostado, morir sin pies, morir abrazado, morir abrasado, morir atornillado, morir empapado, morir con sombrero, morir a los veinte, morir a los veinte, morir a los veinte.

 Y resucitar al tercer día.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Cuarenta años sin soledad

He dormido cuarenta años bajo la almohada verde con dibujos apagados, tres de ellos me hablaron la última vez que te vi llorar al pensar que moriría bajo la sombra de aquél montón de hojas que nunca acabé de leer.
Mis pies intentaron huir, pero la condena que caía sobre ellos era más dura que la voluntad de cualquiera de mis extremidades.
Mis cabellos cayeron como plumas arrancadas a una gallina al ser devorada por un grupo de jaguares hambrientos.
Las uñas de mis dedos se encogieron hasta disolverse y ser polvo que viaja por antiguas ciudades escondidas tras las paredes de una casa abandonada.
Mis párpados se fueron atraídos por los placeres de un par de ojos más claros y vanidosos que los míos. En su lugar dejaron los restos que quedaron de la última manzana que comí.
Pasé largos días de veintiocho horas durmiendo; hasta que un día, los gallos, junto a las golondrinas y los zorzales cantaron juntos.
Entonces desperté.
Al despertar estaba yo. Y nada más.

domingo, 1 de abril de 2012

En casa

Escalando montañas de sal y caminando entre el hielo derretido llegarás a mi hogar, te esperaré sentado sobre el mueble que sostiene las cajas que nunca me he atrevido a revisar.
Siéntete como en casa, pero no vayas a tocar las copas con vino que guardo bajo mi abrigo.
Llévate las huellas que dejé en el agua para lavar tus uñas cada mañana.
Prende tres inciensos y apaga las luces. Ahora reza desesperadamente y agradece por los años que

*Se ha omitido el final de éste escrito debido a la repentina muerte del escribiente. Lamentamos los inconvenientes, tenga un buen día.

sábado, 10 de marzo de 2012