Leer con ternura, gracias.

domingo, 12 de febrero de 2012

Agujeros

No se dé la molestia, no fui engendrado con ese propósito. Pero la próxima vez le exigiré utilizar la puerta. Siéntase como en casa.

Por segunda vez

Oculta tus manos, mira hacia el cielo, y vuelve a repetirlo; esta vez lo creeré.