Siéntete como en casa, pero no vayas a tocar las copas con vino que guardo bajo mi abrigo.
Llévate las huellas que dejé en el agua para lavar tus uñas cada mañana.
Prende tres inciensos y apaga las luces. Ahora reza desesperadamente y agradece por los años que
*Se ha omitido el final de éste escrito debido a la repentina muerte del escribiente. Lamentamos los inconvenientes, tenga un buen día.
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