Leer con ternura, gracias.

domingo, 4 de diciembre de 2011

La de nunca

No me cuentes historias a menos que comience a oscurecer, debo estar despierto y sin ánimos de dormir. Quiero que sepas que odio los mares y el color rojo, los vasos quebrados puedes dejarlos en la basura. Enciende una vela para mirarte a los ojos; el sol se ha apagado para siempre.
Si vas a contarme una historia, ha de ser de desamor, de cartas quemadas, de palomas muertas, de mensajes ensangrentados, de palabras que todo el mundo escupe cuando a alguien hay que maldecir.
La luna oculta el secreto dentro de uno sus cráteres, pero odia las matemáticas y olvidó en cual de ellos se encuentra.



No quiero oír tu historia.

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